Vivienda y renta básica ante el tsunami demográfico en España
España va a sumar más de dos millones de hogares en quince años, la vivienda que se construye no es la que necesitamos, y la brecha patrimonial entre generaciones se ensancha. Un repaso a los datos y una propuesta para afrontarlo.
Uso la palabra tsunami a propósito, y no por afición al titular llamativo. España va a sumar entre dos y dos millones y medio de hogares en los próximos quince años, no porque vaya a crecer mucho la población, sino porque cada vez vivimos en unidades más pequeñas: solas, en pareja, sin los hijos ya emancipados o sin haber llegado nunca a formar la familia numerosa de nuestros abuelos.
Ese cambio silencioso —del que se habla mucho menos que de la natalidad— presiona sobre el parque de vivienda casi tanto como el crecimiento demográfico clásico. Y llega en el peor.
Este artículo intenta hacer dos cosas a la vez, que casi nunca se hacen juntas. La primera, poner encima de la mesa los datos —de proyecciones de hogares, de patrimonio, de alquileres, de vivienda construida— de la forma más honesta posible, sin forzarlos para que digan más de lo que dicen.